Cuando el proyecto llega a nuestras manos lo estudiamos para asignarle un Director de Proyectos encargado de estar en contacto permanente con el cliente y con el equipo asignado al proyecto. Además, elabora el presupuesto, selecciona al equipo de traductores o intérpretes, coordina y supervisa las distintas tareas que engloban la realización del proyecto.
La selección del equipo se realiza en base a la lengua de partida y de llegada y al campo de especialización. De forma paralela, abm realiza glosarios y bases de datos terminológicas adaptadas a cada cliente con el fin de homogeneizar los documentos según el estilo de cada cliente.
Una vez finalizada la fase de traducción se procede a la revisión y corrección de los documentos. Cuando el proyecto ha sido revisado y corregido se procede a la maquetación del documento para reproducir el formato original.
abm no sólo gestiona la calidad del producto final sino que supervisa cada una de las fases que atraviesa el proyecto.
Nuestro Departamento de Calidad comprueba la corrección de los textos en base a unas listas de verificación de tareas en las que se incluyen todos los pasos que debe seguir el proyecto. Gracias a este proceso se consigue un producto final de máxima calidad, riguroso y acorde con las exigencias del cliente.